sábado, 29 de marzo de 2008

El Cardenal Arzobispo de Barcelona inaugura la III Convención de Católicos y Vida Pública en la UAO

España (CAMINEO.INFO) El Aula Magna de la Universitat Abat Oliba CEU ha acogido esta tarde el acto de apertura de esta tercera edición en Barcelona, en la que han participado, además del Cardenal Sistach, el Sr. Pedro Sols, Secretario del Centro de Barcelona de la ACdP y el Sr. Carlos Romero, Director de las Jornadas de Católicos y Vida Pública.

Barcelona, 28 de marzo de 2008.- En la tarde de hoy ha tenido lugar la inauguración de la III Convención de Católicos y Vida Pública. El acto ha tenido lugar en el Aula Magna de la Universitat Abat Oliba CEU de Barcelona, presidido por el Cardenal Arzobispo de Barcelona, Sr. Lluís Martínez Sistach.

La apertura ha estado presidida por el Sr. Pedro Sols, Secretario de la Asociación Católica de Propagandistas en Barcelona, quien ha remarcado la necesidad por parte de los católicos laicos de ser conscientes de su condición y la importante responsabilidad que tienen con la sociedad.

El Sr. Carlos Romero, Director de las Jornadas de Católicos y Vida Pública ha recordado las palabras del Papa, en las que señalaba que las relaciones entre personas, sociedades, comunidades... están marcadas por el egoísmo y la violencia, cuando deberían estarlo por el amor y la solidaridad.

También ha señalado que los actuales cambios políticos y sociales desorientan a gran parte de la sociedad católica, donde las dictaduras ideológicas llevan al relativismo: “El Papa nos dice que Cristo es nuestra esperanza”.

“La participación de los católicos en la vida pública no es algo nuevo. Su presencia y participación es necesaria, para hacer propuestas desde la fe y la razón, para los que son católicos y para los que no lo son”. Ha señalado que en la actual coyuntura la cultura está acaparada por el ateismo más radical, que los católicos están siendo atacados por la legislación.

“Son muchos los campos en los que los católicos pueden trabajar y dar testimonio de su fe”. Tras retomar la palabra, el Sr. Sols ha da paso al Cardenal, quien ha destacado la importancia del tema en el que se centra la tercera edición de la Convención.

“La realidad histórica de nuestro país está llena de hechos cristianos; existe presencia cristiana en nuestra tierra desde los primeros siglos”. Sistach ha señalado que la identidad de Cataluña es incomprensible sin el cristianismo. Pero que esta realidad histórica y presente tiene unas consecuencias: “debemos conocer y valorar nuestra identidad, conocer los fundamentos del cristianismo para saber quiénes somos, de dónde venimos y dónde vamos”.

A la vez, ha manifestado la importancia de valorar nuestra identidad: “La riqueza de nuestras raíces fortalece nuestra identidad”. El Cardenal ha señalado que conocer y valorar nuestra identidad permite acoger a otros, siendo como es la realidad actual de Cataluña, una tierra plural que vive en la realidad de la inmigración: “Debemos conocer y mantener nuestra identidad y cultura, lo mismo para con la del inmigrante.

Es necesaria la tolerancia y el respeto”. Sistach ha remarcado que la Iglesia quiere contribuir a dar conocimiento de algunos valores que se encuentran en peligro en la sociedad actual, quiere “hacer oír su voz profética. El espíritu de amor y servicio de la Iglesia no puede dar miedo”.

Ha destacado que el conformismo privaría a la sociedad de una sabiduría “que hemos recibido de arriba”. El Cardenal ha manifestado su deseo porque esta Convención tenga éxito en todas sus ediciones: “Las raíces cristianas son importantes, el humanismo cristiano quiere estar presente en la sociedad actual”.

Sistach ha señalado que en la actualidad existe un déficit de presencia laica en el mundo secular: “Los laicos deben vivir en la sociedad actual iluminando todo aquello a lo que están fuertemente vinculados, viviendo y creciendo según Cristo”.

El Cardenal ha señalado una serie de retos importantes para los cristianos, entre los que ha destacado la necesidad por parte de éstos de vivir plenamente convencidos de su fe y de dar respuesta de su esperanza, sobre todo en medio del relativismo en el que están inmersos; también la importancia de intensificar los esfuerzos para evangelizar, catequizar y formar en el cristianismo debidamente a la juventud que se mueve en torno a la Iglesia.

A su vez ha destacado la importancia de la familia; las pautas de comportamiento personal y social se han visto inmersas en una marcha acelerada, en la que la legislación se ha alejado del humanismo cristiano: “La familia debe estar más valorada y aceptada, no suplantada por otras formas”.

Sistach ha terminado su intervención señalando la necesidad de luchar por el derecho de las personas a unas condiciones dignas y por el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, también en lo referente a la religión y la moral.

Como colofón, ha manifestado su deseo de que esta tercera edición contribuya a “despertar a los laicos cristianos para hacerse muy presentes en la sociedad”. Como cierre de este acto inaugural, el Dr. Alejandro Llano, Catedrático de Metafísica y Presidente del Instituto de Antropología y Ética de la Universidad de Navarra, ha dictado la conferencia La dignidad de la vida humana.

Por José Luis Turiel

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