domingo, 27 de julio de 2014

Encuentro Nacional de Comunidades Eclesiales de Base, CEB’s

(Redacción Informativo del Sur de Jalisco) La Alegría del pueblo contagió la celebración del XIX Encuentro Nacional de CEB’s en Ciudad Guzmán, con la apertura que transcurrió con el gozo del pueblo de Dios compartido a través de la presentación de 10 regiones de CEBS procedentes de 16 Estados de la República. Los temas centrales en esta alegre y esperanzadora celebración se vieron rodeados de cantos, música, colores, sabores, olores, los cuales representaban la cultura de cada región, pero también las voces de denuncias por el dolor, violencia, pobreza, represión, muerte que tantas o más bien, todas las regiones del país, con mayor o menor magnitud, están viviendo. El Concilio Vaticano II, uno de los ejes temáticos, fue el centro de la apertura al seguir respondiendo a los signos de los tiempos, desde una iglesia viva y caminante como se demostró hoy con la presencia de las comunidades eclesiales de base en movimiento. Así mismo, la Iglesia de los pobres vivificó los regalos del Concilio Vaticano II como: la fuerza de la sagrada Escritura, la salvación a partir de la realidad, el diálogo ecuménico lugar para vernos rostro a rostro, etc., siendo estos expresados al son la danza y la alegría. En el cierre de la clausura el obispo Braulio Rafael, recibió de manos del pueblo en camino el cirio, signo de la luz que acompaña y fortalece a la iglesia de laicos, sacerdotes, presbítero, obispos, todos comprometidos con la Palabra de vida. Tras el cierre litúrgico, la alegría continuó al compartir el taco y la música, antes de seguir con esta gran organización de más de 600 personas congregadas y dispuestas a moverse a sus núcleos correspondientes para pernotar y seguir en la fiesta comprometida por la justicia desde las CEB’s. Iglesia de colores Color y fervor, alegría y esperanza. Son más de 600 de todas las edades, figuras y tamaños provenientes de 38 diócesis y 21 Estados de la República Mexicana que se congregan para celebrar sus esfuerzos y experiencias por anunciar y hacer presente el proyecto del Reino en medio de sus comunidades. Fortalecer la iglesia, pueblo de Dios, en los barrios, colonias y ranchos es el objetivo en el XIX Encuentro Nacional de Comunidades Eclesiales de Base. El lugar, en la sede de Ciudad Guzmán. La celebración de apertura en un espacio enclavado en el fértil valle lleno de vida, ubicado en el camino viejo entre dos pueblos del Sur de Jalisco cargados de historia: Sayula y Usmajac. Un cristiano triste es un triste cristiano “¡No tengan cara de momia!”, dijo el párroco José Sánchez, coordinador de la sede. Después de que todos desayunaron, inició la ceremonia. Del norte, sur, este y oeste de la República, desde Tijuana hasta San Cristóbal de las Casas; desde Tampico hasta Puerto Escondido. Se presentan, todos con alegría en un ambiente de fiesta. Camotes, tamales, chiles poblanos, danza de los tlacoloteros, marimba, café, el transporte de las “peseras” del D.F., en dirección al Reino de Dios, representantes ecuménicos, pancartas de #YoSoy132 y la CNTE, son jarocho, ritual xontal, el corrido de Chihuahua, tunas, sones jaliscienses… cada región compartió sus vestimentas, bailes, cánticos, estampas y muestras de gastronomía. La multitud entusiasmada aclamó a la cantautora Rosa Marta Zárate. -“El éxodo es doliente con sangre va marcando / paso a paso dejando la huella del amor / seremos sólo un pueblo / la raza de esta tierra / el continente libre del imperio y la invasión”, entonó. Al unísono los asistentes entonaron cantos que expresan sus sueños y esperanzas como Iglesia sencilla y Signo de esperanza. Con aplausos acompañaron la entrada solemne de la Palabra de Dios en medio de la asamblea: “Vamos hermanos, toditos con amor, a escuchar la palabra del Señor” mientras rodeaban el altar maya, símbolo de la vida, que se encontraba en el centro del lugar. Representantes de la Diócesis de Coatzacoalcos, Región 6, avanzaron por el pasillo central hasta el sitio del altar. Una servidora llevaba consigo un cirio pascual color café, adornado con semillas y hojas, al tiempo que se escuchaba el profundo sonido del caracol, signo de convocación. Después de leer el texto del evangelio de san Juan que nos invita a vivir la unidad, don Braulio Rafael León Villegas, obispo de la Diócesis anfitriona, recibió el cirio pascual, como signo de la entrega de la estafeta de la sede, de manos de la delegada de la Diócesis de Coatzacoalcos, Veracruz, sede del anterior encuentro nacional celebrado en 2008. Los asistentes, testigos del hecho, manifestaron su alegría con aplausos y un abrazo de paz. Al término de la celebración, los participantes compartieron sabrosos tacos preparados por el cariño de los hermanos de la segunda vicaría pastoral de la Diócesis. Alrededor de las cuatro de tarde, emprendieron el camino hacia Amacueca, Ciudad Guzmán, Tuxpan, Tapalpa y Tizapán El Alto que son los núcleos donde se lleva a cabo lo programado en este XIX Encuentro Nacional de Comunidades Eclesiales de Base, con la esperanza de ser “Pueblo de Dios en camino, forjando un nuevo destino”. Por Ingrid Marlene Leguer y Cristian Rodríguez Pinto

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