La Renovación Carismática Católica celebra 50 años de fe y gracia en Maturín

Con una gran celebración jubilar en la Parroquia San José Obrero, la comunidad carismática conmemora medio siglo de evangelización, oración comunitaria y vidas transformadas por el Espíritu Santo. 


Maturín –
Bajo el inspirador lema "Ven, Espíritu Creador", la Diócesis de Maturín se encuentra de fiesta para conmemorar el quincuagésimo aniversario de la Renovación Carismática Católica (RCC), un movimiento eclesial que ha dejado una huella profunda en la vivencia de la fe en toda la región Monagas desde marzo de 1976 con las dos primeras iniciativas en Caripe y Maturín.

El magno encuentro de celebración tendrá lugar este sábado 20 de junio de 2026, a partir de las 9:00 a.m., en las instalaciones de la Parroquia San José Obrero.

Héctor Díaz, sacerdote asesor de la RCC en la Diócesis de Maturín manifestó con profundo entusiasmo el significado de este jubileo, catalogándolo como "50 años de gracia, fuego y evangelización"

En su mensaje a los fieles difundido en redes sociales, el presbítero destacó que pertenecer a esta corriente de gracia permite "redescubrir la frescura del Espíritu Santo, de la oración comunitaria y el amor apasionado por Jesús y la Eucaristía", pilares fundamentales que sostienen tanto el ministerio sacerdotal como la vida diaria de la Iglesia

El clérigo enfatizó que este aniversario no es solo una mirada al pasado, sino un "hermoso punto de partida" para seguir anunciando el Evangelio con valentía

A lo largo de estas cinco décadas, la Renovación Carismática ha encendido los corazones de diversas generaciones en Maturín. Diversos testimonios de la comunidad reflejan historias completas de transformación y entrega

Los comienzos en Monagas

Se recuerda aquel junio de 1976 cuando el sacerdote jesuita, Juan Cruz Carricaburu Lázcoz, pidió autorización a monseñor Antonio José Ramírez Salaverría, obispo de Maturín, para realizar el primer retiro en tierras monaguenses de la RCC.

La respuesta del obispo hizo historia preguntándose: "¿Quién soy yo para oponerme al Espíritu Santo?", dan paso a la experiencia fundacional del 16 al 18 de julio de 1976 en Casa Hogar San José.

Rápidamente, el fuego se extendió a la parroquia Santísima Cruz de la mano del grupo "Jesús Es Señor" y otros colaboradores que animaron su instalación de esa "corriente e gracia".

Agradecimiento de las nuevas generaciones

Integrantes de grupos de oración locales, como el de la "Divina Misericordia", expresaron la inmensa alegría de ver cómo el Señor ha renovado sus hogares y realidades personales

Por su parte, la juventud carismática y los servidores adultos resaltaron que la vivencia activa de los siete dones del Espíritu Santo: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Estos son el motor que mantiene viva la esencia misionera en las comunidades parroquiales.

La consigna central para este tiempo jubilar está inspirada en el pasaje evangélico de Lucas 5, 4b: “Lleva la barca mar adentro y echen las redes para pescar”

La jornada de este sábado promete ser una gran manifestación de fe que unirá a niños, jóvenes, adultos y al clero diocesano en un mismo espíritu de alabanza, cantos y oración

Desde la organización, el Padre Díaz extendió una calurosa invitación a toda la feligresía a no tener miedo y a sumarse para seguir llevando el abrazo protector de Dios, el consuelo y la esperanza a los más necesitados de la sociedad.

Contenidos difundido en las redes sociales



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