Papa León XIV alienta a la Juventud de Jesús a mantener la frescura en la fe y custodiar la unidad

Durante una audiencia en el Aula Pablo VI, el Pontífice recibió a los delegados de la conferencia internacional de este movimiento, exhortándolos a perseverar en la oración, el servicio a los pobres y el testimonio cristiano en todo el mundo.


Redacción -
 La mañana de este sábado 24 de octubre, el papa León XIV recibió en audiencia en el Aula Pablo VI del Vaticano a los participantes de la Conferencia Internacional de la Juventud de Jesús. Durante el encuentro, el Santo Padre animó a los integrantes a que el movimiento se distinga permanentemente por su frescura juvenil y su entusiasmo por la fe, permitiendo que más personas se acerquen al Señor y crezcan en la vida espiritual.

El Pontífice recordó que este movimiento tiene sus orígenes en el estado de Kerala, en la India, fundado en el marco de la renovación carismática gracias a la iniciativa espontánea de jóvenes inspirados por un encuentro personal con Cristo.

El Vicario de Cristo destacó que la organización ha llevado a cabo una amplia consulta sinodal durante los últimos tres años para discernir los pasos futuros de su camino.

Llamado a la unidad, la oración y el servicio

En su mensaje a los delegados provenientes de diversas partes del mundo, el Papa los instó a continuar su labor viviendo fielmente la vida de oración y el servicio a los pobres, elementos que caracterizan a la Juventud de Jesús. Del mismo modo, enfatizó la importancia de preservar la unidad frente a la gran diversidad de orígenes sociales, culturales e idiomas que componen el movimiento.

León XIV invitó a los jóvenes a dar testimonio de su amistad con Jesús, incluso en aquellos contextos y regiones donde los cristianos constituyen una minoría, señalando que los corazones juveniles anhelan descubrir y contagiar el amor de Cristo.

Promoción de la familia y las vocaciones

Durante la alocución, el Obispo de Roma también destacó el papel de las vocaciones dentro de la comunidad, subrayando que además del sacerdocio y la vida consagrada, es fundamental promover el matrimonio como un llamado divino y una vocación a la santidad que debe acogerse con alegría. 

En este sentido, resaltó la experiencia de numerosos jóvenes cristianos que contraen matrimonio, forman hogares y descubren su misión de ser familias misioneras colaborando estrechamente con los ministros ordenados en la difusión del Evangelio.

Para concluir el encuentro, el Papa encomendó a los participantes a la protección de la Virgen María y de San Francisco de Asís, exhortándolos a perseverar en su camino de servicio y entrega eclesial.

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