Fiesta y fervor ignaciano: Así se vivió el gran Sábado Familiar por los 60 años de los jesuitas en Monagas
Entre aplausos, música, tradición y una profunda alegría comunitaria, las instalaciones de la Escuela Técnica Padre Luis Antonio Ormieres de Fe y Alegría en Maturín se desbordaron de entusiasmo este sábado para celebrar por todo lo alto el 60 aniversario de la presencia de la Compañía de Jesús en el estado Monagas
Maturín - La jornada, concebida como un espacio de encuentro familiar y espiritual, congregó a feligreses, miembros de las obras, jóvenes y comunidades cristianas enteras desde las 8:15 a. m. con un acogedor recibimiento musical.
El punto central de la mañana fue la solemne Eucaristía Conmemorativa presidida por el sacerdote jesuita Miguel Centeno, vicario de la parroquia San Ignacio de Loyola y acompañante de la Red Apostólica Ignaciana de Oriente (RIO)
Durante la eucaristía, las seis obras que integran la Red elevaron unidas sus oraciones de acción de gracias por estas seis décadas de fructífera siembra evangélica, educativa y social en tierras monaguenses
Energía y tradición en el escenario
El desborde de alegría continuó con una vibrante bailoterapia a cargo de Plazagym, un grupo de actividad física al aire libre fundado en 2021 por la entrenadora y antigua alumna de Fe y Alegría, Reymairis García. Al ritmo del entrenamiento funcional y la música, los asistentes, incluyendo al propio padre Miguel Centeno, participante destacado de la agrupación, contagiaron de vitalidad a grandes y chicos.
La mañana brilló aún más con la contagiosa energía de la agrupación Danzas la Edad de Oro, quienes demostraron con su lema "sin edad para danzar" que la alegría y la salud van de la mano.
Seguidamente, la organización Fiesta de la Danza cautivó a los presentes con una muestra de joropo, enalteciendo esta expresión cultural recientemente inscrita por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y declarada Patrimonio Cultural de la Nación.
Sabor, premios y un ambiente festivo inolvidable
El entusiasmo se mantuvo al máximo con las esperadas rondas de lotería y un animado torneo de dominó que mantuvo a los participantes atentos y emocionados.
Los más pequeños de la casa también tuvieron su espacio garantizado gracias al castillo inflable gratuito dispuesto para su recreación.
A partir del mediodía, el aroma de una rica sopa de mondongo, la pasta y los postres tradicionales invitaron al compartir familiar, coronado por la presentación en vivo de la agrupación de gaitas. Y más temprano se ofrecieron desayunos.
Con un repertorio festivo que anticipó la temporada decembrina, los músicos pusieron a bailar a todos los presentes con clásicos inolvidables como La voy a tocar a pie, El Ferri y Amparito.
El evento culminó con un merecido reconocimiento a las seis comunidades misioneras de la parroquia San Ignacio de Loyola, Cristo Liberador, Inmaculada Concepción, Divina Misericordia, Jesús Buen Pastor, Sagrada Familia y San Ignacio de Loyola, sellando una jornada inolvidable que reafirma el compromiso, la fe y la esperanza de la familia ignaciana en la región.


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