Iglesia San Ignacio de Loyola activa censo parroquial para registrar y asistir a familias damnificadas que se trasladan a Monagas
Bajo la coordinación de la Pastoral Social y con el respaldo de Cáritas, la iniciativa busca consolidar una base de datos precisa para canalizar ayuda humanitaria, alimentación y acompañamiento integral a los hogares desplazados por el sismo.
Maturín – En una respuesta inmediata ante la emergencia sísmica nacional y el consecuente desplazamiento de sobrevivientes hacia el interior del país, la Parroquia San Ignacio de Loyola, perteneciente a la Diócesis de Maturín, ha iniciado formalmente un censo parroquial de emergencia.
Impulsado por la Pastoral Social y Cáritas, este despliegue tiene como propósito fundamental levantar una data fidedigna que permita identificar y caracterizar a las familias damnificadas que están llegando al estado Monagas, garantizando así una distribución eficiente y digna de los recursos de asistencia.
Organización comunitaria frente a la adversidad
La ejecución de este registro masivo está bajo la responsabilidad directa de Libia Rendón, coordinadora parroquial del censo, quien trabaja en estrecha colaboración con un calificado equipo de voluntarios de la pastoral social.
Este bloque humano se ha distribuido en diversos sectores para descentralizar la recepción de datos y ofrecer una mano amiga a quienes llegan a la entidad territorial habiendo perdido sus hogares o su sustento diario en las zonas más afectadas.
Rendón ha destacado que contar con estadísticas reales y perfiles socioeconómicos claros es el único camino para tocar las puertas correctas y asegurar que la ayuda humanitaria (alimentos, medicinas, ropa y kits de higiene) responda a las necesidades urgentes de cada núcleo familiar que hoy busca refugio en Monagas.
Ruta de reporte y acción comunitaria
Para optimizar el proceso de captación y evitar que algún ciudadano quede desamparado, la Pastoral Social ha diseñado una ruta metodológica participativa. De acuerdo con las instrucciones explícitas e ilustradas que se dieron a conocer en un flyer, se convoca a la ciudadanía y a las fuerzas vivas de la Iglesia a cumplir con los siguientes pasos:
Acercamiento institucional: Las familias afectadas deben dirigirse de manera inmediata a la Iglesia Católica más cercana a su lugar de acogida temporal.
Notificación formal: Reportar formalmente la llegada de todo el grupo familiar ante los miembros asignados de la Pastoral Social.
Liderazgo de base: Se insta a los líderes de calle de las distintas comunidades a vigilar sus cuadrantes y reportar de manera oportuna la llegada de nuevos hogares damnificados ante la Capilla Católica más cercana.
Redes de fe activas: Las Pequeñas Comunidades Cristianas (PCC) tienen la instrucción directa de reportar, pero también de asistir prioritariamente con espíritu samaritano a los damnificados en su entorno vecinal.
"Tu fe es más fuerte que el sismo"
El censo no se limita a un conteo frío de personas; se enmarca en una campaña de reconstrucción moral y espiritual. Bajo las consignas de esperanza plasmadas, tales como "Un pueblo que no abandona" y "Venezuela, tu fe es más fuerte que el sismo", la Diócesis de Maturín busca enviar un mensaje contundente de hermandad.
La recolección de datos servirá como plataforma para articular esfuerzos con otras organizaciones e instituciones, asegurando que el tránsito de estas familias hacia una nueva normalidad en tierras monaguenses sea lo más humano, ordenado y solidario posible.
Las oficinas parroquiales y las seis capillas locales desde donde sirven las comunidades misioneras permanecen abiertas para recibir la información y activar los protocolos de auxilio de manera inmediata.

Comentarios