El Santísimo Sacramento recorre las zonas devastadas de La Guaira para llevar consuelo a las víctimas del terremoto
En medio del luto y la destrucción, sacerdotes de la arquidiócesis de Barquisimeto caminaron entre los escombros con la custodia eucarística, recordando a los afectados que la Iglesia los acompaña espiritualmente y que "el caos y el miedo no tienen la última palabra".
La Guaria – La fe cristiana se abrió paso entre la desolación que embarga al Litoral Central. Este 2 de julio, fecha en que se conmemora el 127° aniversario de la Consagración de Venezuela al Santísimo Sacramento,
La presencia eclesial entre los escombros
A través de redes sociales y coberturas digitales, se difundieron las conmovedoras imágenes del recorrido eucarístico, en el que sacerdotes portaron la custodia dorada frente a las estructuras colapsadas.
El objetivo central de esta iniciativa eclesial fue abrazar espiritualmente a las familias que han perdido sus hogares y a sus seres queridos, demostrando que la Iglesia venezolana no solo asiste con ayuda humanitaria material, sino también con el bálsamo de la oración.
Durante la jornada pastoral en la entidad costera, destacó la presencia solidaria de clérigos provenientes de otras regiones del país.
"Estamos llegando hoy aquí a La Guaira, y un grupo de sacerdotes de la Arquidiócesis de Barquisimeto también está presente para apoyar a muchas familias, para traerles consuelo y esperanza, y acompañar también a nuestros hermanos sacerdotes",
"Venimos en nombre del Señor"
Frente a la magnitud de la tragedia, la comitiva religiosa reconoció el inmenso reto que supone la reconstrucción moral y material de la región. Ante el clamor de los damnificados, el clero enfatizó que la sanación profunda proviene de la fe
"Sentimos que queremos hacer mucho; pensamos por dónde comenzar, pero hemos querido traer al Señor para que sea
Al dirigirse directamente a los guaireños afectados y a los rescatistas que laboran incansablemente en la zona cero, los sacerdotes dejaron un mensaje claro de acompañamiento incondicional:
Compañía activa: "Venimos a decirles: 'Aquí estamos'"
. Misericordia divina: "No por nombre propio; venimos en nombre del Señor. Venimos a traerlo a Él, a llevar su misericordia y su compasión a todos los corazones que están afligidos"
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Este recorrido en

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