Comunidad de La Gran Victoria en Maturín reabre las puertas del Templo San Juan María Vianney

Tras culminar trabajos de adecuación y renovación, la infraestructura eclesial retoma sus actividades litúrgicas y pastorales para el fortalecimiento de la fe y la atención comunitaria en el populoso sector.


Maturín
 — En un ambiente de fe profunda y alegría comunitaria, los habitantes del complejo habitacional La Gran Victoria, en la ciudad de Maturín, celebraron la tarde de este viernes 28 de agosto,  la reinauguración del Templo San Juan María Vianney, un recinto renovado que vuelve a abrir sus puertas para la vida sacramental, la formación cristiana y el acompañamiento social de las familias de la zona.

La ceremonia de reapertura contó con la presencia del padre José Javier Asarta SJ, párroco de la iglesia San Ignacio de Loyola y el padre Enrique Fermín, representante del clero diocesano, agentes de pastoral de la comunidad misionera Inmaculada Concepción y decenas de vecinos del sector, quienes se congregaron para dar gracias por la culminación de las obras de restauración y acondicionamiento llevadas adelante por el ejecutivo regional.

Los trabajos ejecutados abarcaron la mejora de la infraestructura física, iluminación y espacios interiores, ofreciendo un entorno digno para las celebraciones eucarísticas y los encuentros comunitarios. 

"Yo sólo les voy a pedir que cuidemos el templo. Esta es la casa de todos. Hay que ser muy celosos en el mantenimiento de este santuario" afirmó Ernesto Luna, Gobernador del estado Monagas. 

La capilla fue inaugurada el 04 de agosto de 2011, ya con 15 años, fue alcanza por las llamas de un incendio forestal que destruyó parte del techo y causó destrozos en su interior. Esto motivó su rehabilitación dieciocho meses después. 

Centro de fe y acción pastoral

Durante la jornada, los portavoces eclesiales resaltaron que la recuperación del templo dedicado al Santo Cura de Ars representa mucho más que una mejora técnica, al constituirse como un punto de encuentro para dinamizar la labor evangélica y humanitaria en el complejo habitacional. 

El espacio continuará al servicio del acompañamiento espiritual, la catequesis y las iniciativas de la pastoral social orientadas a los sectores más vulnerables.

Por su parte, los líderes comunitarios y servidores parroquiales expresaron su gratitud por la consolidación de la obra, haciendo un llamado a la feligresía a cuidar las instalaciones y a integrarse activamente en las diversas comisiones de trabajo, apostolados y actividades formativas.

Con esta reapertura, el Templo San Juan María Vianney reinicia formalmente sus horarios habituales de misas, jornadas de oración y atención a la comunidad, fortaleciendo el tejido social y la presencia eclesial en La Gran Victoria.

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