La Red de Acción Social de la Iglesia (RASI) organizó un encuentro estratégico para analizar la eficacia de la asistencia brindada durante la emergencia y coordinar los esfuerzos sostenidos a favor de los damnificados.
Redacción. — Con la presencia de 17 organizaciones de la Red de Acción Social de la Iglesia (RASI), este martes 28 de julio, se valoró las labores humanitarias y de apoyo que se realizan en las zonas afectadas por los recientes sismos.
El objetivo central de la jornada fue medir la eficacia de la asistencia brindada durante la emergencia y coordinar los esfuerzos sostenidos para las zonas más afectadas.
Durante la sesión, los representantes de las diversas organizaciones que integran la red destacaron el compromiso inquebrantable, la valentía y la rápida movilización de la sociedad civil organizada ante la magnitud de la catástrofe.
Puntos clave de la labor humanitaria
La evaluación realizada por la Red de Acción Social de la Iglesia resaltó los siguientes aspectos fundamentales del trabajo voluntario:
Logística y centros de acopio: Se logró una articulación efectiva en tiempo récord para la recolección, clasificación y distribución de alimentos no perecederos, agua potable y ropa.
Acompañamiento integral: Los voluntarios desplegados en los refugios temporales no solo garantizaron apoyo material, sino que brindaron una crucial contención psicológica y espiritual a los damnificados.
Sinergia institucional: Se valoró positivamente el trabajo conjunto y la comunicación constante con otras ONG y equipos de Protección Civil, lo que permitió optimizar los recursos y llegar a las comunidades de más difícil acceso.
Perspectivas y próximos pasos
A pesar de los importantes logros alcanzados en la fase inicial de rescate y auxilio, las autoridades de la RASI fueron enfáticas al señalar que la crisis está lejos de concluir. El debate se centró en el peligro de normalizar la tragedia una vez que disminuya la atención mediática.
El encuentro concluyó con la planificación de la siguiente fase de asistencia, enfocada en la reconstrucción del tejido social y el apoyo a las familias que perdieron sus hogares. Asimismo, la Iglesia reiteró su llamado a mantener viva la solidaridad ciudadana, instando a nuevos voluntarios a sumarse a esta labor a largo plazo.

Comentarios