Antonio Guevara, coordinador de esta pastoral en Maturín, presentó el logo y pendón de la iniciativa, resaltando el trabajo de 60 comunidades que combinan la oración dominical con la asistencia social y el respaldo a la labor diocesana.
Maturín — En un ambiente de júbilo eclesial, la Pastoral de Pequeñas Comunidades Cristianas (PCC) de la Parroquia San Ignacio de Loyola en Maturín presentó formalmente su logo e imagen institucional a través de un nuevo pendón, marcando un hito en la consolidación de su identidad y misión evangelizadora.
Así lo dio a conocer Antonio Guevara, coordinador parroquial de esta pastoral, quien destacó que el diseño de estos símbolos es fruto de un esfuerzo consensuado y en equipo, orientado a visibilizar la fe y el trabajo de la feligresía. "Nuestra pastoral se llena de alegría y gratitud al dar un gran paso en nuestra identidad y caminar eclesial, contando ahora con un logo oficial y nuestro propio pendón", afirmó Guevara.
Simbología ignaciana y representación comunitaria
El nuevo logo oficial presenta una forma circular que resalta en el centro la imagen de San Ignacio de Loyola sosteniendo un cuadernillo con la célebre frase en latín «Ad maiorem Dei gloriam» («A mayor gloria de Dios»), lema característico de la Compañía de Jesús. Alrededor del círculo se lee la identificación completa del movimiento y sus siglas (PCC).
Por su parte, el pendón institucional —de 90 centímetros de ancho por 1,40 metros de largo— fue concebido para acompañar las celebraciones parroquiales y eventos diocesanos. La pieza incluye los membretes y logos de la Diócesis de Maturín, de la parroquia y de la pastoral. En su diseño central se aprecia la imagen del santo patrón rodeada por las fachadas de los seis templos sedes de las comunidades misioneras del sector:
San Ignacio de Loyola
Cristo Liberador
Jesús el Buen Pastor
Sagrada Familia
Jesús de la Divina Misericordia
Inmaculada Concepción
El diseño concluye en la parte inferior con el lema ignaciano y parroquial: "En todo amar y servir".
Fe en acción: 60 comunidades al servicio del prójimo
Guevara enfatizó que la concreción de estos elementos representativos refleja el trabajo vivo de las 60 Pequeñas Comunidades Cristianas que operan en la parroquia. Cada semana, los integrantes de estas comunidades se reúnen para reflexionar sobre el Evangelio dominical mediante la metodología de la Lectio Divina, traduciendo la oración en compromisos concretos.
La labor de las PCC abarca la catequesis, la evangelización, la visita a enfermos, el rezo de novenarios a difuntos y el acompañamiento espiritual a familiares. Asimismo, mantienen un apoyo constante a la Pastoral Social mediante jornadas asistenciales de salud y la preparación de alimentos, como ollas comunitarias y "arepasos", dirigidos a las familias en condición de vulnerabilidad.
El «brazo fuerte» de la labor sacerdotal
Finalmente, el coordinador parroquial recordó que las comunidades cristianas de base representan el apoyo fundamental para los sacerdotes en los barrios y sectores, alineándose con la visión pastoral trazada por el obispo de la Diócesis de Maturín, Monseñor Enrique Pérez Lavado.
"Las Pequeñas Comunidades Cristianas se convierten en el brazo fuerte del sacerdote. De allí la insistencia de nuestro obispo en promover y conformar estas comunidades en cada rincón, calle, sector, barrio o caserío de nuestro estado", concluyó Guevara.


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