El Papa León XIV comparte almuerzo con 200 personas vulnerables y llama a edificar "una Iglesia que abra sus puertas"
En un encuentro solidario celebrado en los jardines del Borgo Laudato Si', el pontífice se reunió con familias y niños asistidos por la Diócesis de Roma. Durante su mensaje, instó a erradicar las causas de la pobreza y a tender puentes para sanar una sociedad fracturada por la violencia y la discriminación.
Redacción – Al mediodía de este 11 de julio, el Papa León XIV sostuvo un encuentro de fraternidad y bienvenida con 200 personas en situación de vulnerabilidad, quienes son atendidas regularmente por la Diócesis de Roma.
La reunión, que contó con la participación de 35 niños, se llevó a cabo en los jardines pontificios de Castel Gandolfo, específicamente en el Borgo Laudato Si', espacio donde el pontífice compartió el almuerzo y dirigió un mensaje centrado en la justicia social y la caridad.
Hambre de caridad y reconciliación
Antes de impartir la bendición a los alimentos, el Papa reflexionó sobre el significado profundo de compartir la mesa. Explicó a los presentes que el acto de estar juntos representa una acción concreta para "construir un mundo diferente", uno capaz de contrarrestar una realidad global que hoy se encuentra fracturada por la violencia, el odio y la discriminación.
En su saludo, el pontífice evocó la urgencia de saciar lo que describió como un hambre más profunda a nivel espiritual y social:
Apertura y acogida: Destacó la necesidad de forjar "hambre de caridad auténtica" y de consolidar "una Iglesia que realmente sepa abrir sus puertas, acoger y recibir a todos".
Paz y perdón: Subrayó la importancia de habitar espacios donde "haya amor para todos y donde nadie sea enemigo", promoviendo de manera activa la reconciliación y la paz.
"Esta es la Iglesia que queremos ser", afirmó con determinación ante los asistentes.
Tender puentes hacia la justicia
El mensaje del Santo Padre no se limitó al ámbito eclesial, sino que abordó el impacto de la fe en la estructura ciudadana. Expresó su deseo de tender puentes directos con las familias presentes y con el entorno en el que se desarrollan, haciendo un llamado a la cooperación colectiva.
El Papa exhortó a todos a promover una sociedad que practique verdaderamente la justicia, lo cual exige acciones concretas como:
Eliminar las causas estructurales de la pobreza.
Erradicar las raíces de la injusticia y todo aquello que aún alimenta la deshonestidad en el mundo.
Tras concluir sus palabras de aliento y bendecir la comida compartida, el Papa León XIV dedicó tiempo a saludar personalmente a los asistentes. Posteriormente, tomó asiento a la mesa junto a las personas necesitadas, compartiendo con ellos la tarde en un ambiente de cercanía y genuina hermandad.

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